Porque un disparo suena mejor en el silencio del espeso bosque, porque el miedo se estanca más facilmente en el frío, y porque la sangre siempre es más brillante sobre un lecho de nieve blanca...
Suecia puede presumir de
escuela en lo que a
novela policíaca se refiere. Para todos aquellos afortunados que se engancharon a las aventuras de Lisbeth Sallander en el corazón de Estocolmo y que han descubierto la chispa de este tipo de literatura, decírles que hay un mundo más allá de Stieg Larsson, como lo hubo más allá del siempre eficaz
Wallander de
Mankell con aquel
Martin Beck precursor de
Wahlóö y Sjöwall.Y en ese mundo, existen aún mil y un crímenes por resolver en medio del nevado Estocolmo, del soleado verano de la plana Escania o cerca del círculo polar ártico.
Para descubrirlos y ahondar un poco más en este género,el festival
Getafe Negro viaja al norte del
19 al 25 de Octubre y
homenajea la literatura policíaca sueca (
getafenegro.com)Su segunda edición servirá para conocer más sobre esta vertiente escandinava de la novela negra y traer a valores emergentes de la misma como Jens Lapidus o Assa Larsson sin olvidar a viejas glorias como Maj Sjöwall, insigne precursora junto a su marido Wahlöö en este tipo de novela. El bien y el mal, el juez juzgado y los psicópatas criminales también se darán cita en este festival.

Yo trataré de no faltar, porque aún sigo imaginando las calles nevadas de Ystad, sigo esperando que algún día Mankell saque a pasear de nuevo a Wallander y porque me sigue fascinando la mente del criminal en medio del frío.
Otra razón más por la que quiero a la península escandinava.